FIFTEEN YEARS OLD: “Volver a sentir profundo”

Créditos: Solange Jacobs

Créditos: Solange Jacobs

Continuando la trayectoria iniciada con The Image Lovers (2011), Fifteen Years Old acaba de editar Abecedario, un disco en el que puede apreciarse el crecimiento de su propuesta artística, profundizando en los recursos expresivos de su voz (flirteando con el spoken word e incorporando a su registro el sentimiento de la música andina), y exponiendo por el lado lírico, en tono descarnado y confesional, tópicos como el deseo, la culpa, la pérdida y la religiosidad. En esta entrevista su responsable, Solange Jacobs, comparte con nosotros algunos aspectos claves de este nuevo álbum, a pocas horas de su presentación oficial en el Espacio Fundación Telefónica.

Entrevista: Carlos Quinto

Suburbia (S): Comencemos por lo más básico. ¿Por qué escogiste el nombre de Fifteen Years Old para tu proyecto musical?

Solange (SJ): Lo escogí porque buscaba un nombre que representara la edad emocional de la música que estaba componiendo para el primer disco, y al mismo tiempo que reflejara vulnerabilidad, algo que estuviese a medio camino entre niño y adulto con la complejidad de lo que ello implica. También habla de la juventud, pero no de la juventud física, sino emocional. Hay una frase que me gusta mucho, creo es de Picasso: “Toma mucho tiempo volverse joven.”  Me gusta pensar en como muta la sabiduría conforme pasan los años, pienso que si te mantienes fiel a tus principios es inevitable volverse más joven de espíritu, en el sentido de una juventud asociada a la libertad y una constante negociación entre tu niño interior y la vida adulta. También pienso en la canción de Violeta Parra “Volver a los 17” y aquella frase, “Volver a sentir profundo, como un niño frente a Dios.” Creo que esa canción lo explica muy bien.

S: La diferencia más notoria con respecto a tu primer disco es que ahora escribes tus letras en castellano. ¿A qué se debió el cambio? 

SJ: El inglés siempre fue un recurso estético y una estrategia de camuflaje, nunca fue una estrategia comercial. Debo decir que estéticamente me identificaba más con el inglés porque la mayoría de música que escuché en mi adolescencia era en este idioma, o gran parte de ella. Habiendo crecido en una sociedad como la limeña, y perteneciendo, por extensión, a la clase media, la cultura de la cual se embebía mi generación y mi círculo cercano era en gran parte angloparlante, sin embargo siempre quise componer en castellano, pero me resultaba difícil, además no me sentía con la madurez suficiente para asumir lo que iba a decir, así que decidí camuflar mi palabra en un idioma que no era el mío. Con Abecedario rompí ese miedo, y la palabra surgió tan espontáneamente como surgió la música en el primer disco, me di cuenta que tenía mucho que decir, mucho vocabulario acumulado en mi interior, en mi boca. En parte el nombre y el concepto del disco parten de ello, de crear un alfabeto desde el cual poder construir y compartir mi palabra, mi cabeza y mi corazón de una manera más directa. La ruptura de este miedo también coincidió con que empezara a escuchar mucha música latinoamericana y a entender como conviven la poesía y la música en ese idioma, mi idioma. A vincularla con formas de vida que me son más próximas.

S: “Ancho Mar: Seda” está producida por Daniel López Quiroga (del grupo argentino Mellonta Tauta). ¿Es suyo el violín que se escucha durante el tema? 

SJ: No es un violín, es un instrumento oriental cuyo nombre exacto no recuerdo ahora. Es un sonido digital en realidad que fue un aporte de Daniel y le pegó muy bien a la canción, porque es sumamente sensual, al igual que la música.

S: Vale la aclaración. Este primer tema es uno de los mejores del álbum. Vistos los resultados, ¿no crees que hubiera sido recomendable que López produjera todo el disco?

SJ: La idea inicial fue producirlo juntos, a distancia, yo estaba en Barcelona y él en Argentina, pero a lo largo del trabajo nos dimos cuenta que solo funcionaba “Ancho Mar”. Daniel es un gran productor y muy experimentado, sabe exactamente lo que quiere, yo necesitaba divagar más en mi propia búsqueda y en ese sentido trabajar con David y con Alberto me permitía mas libertad, pues trabajamos mano a mano, ellos aportaban pero quien tenía la última palabra era yo, y yo necesitaba tener ese control sobre la música que estaba produciendo. Estoy de acuerdo en que “Ancho Mar : Seda” es uno de los temas mejor logrados del disco, pero si tuviera que medir el trabajo de producción con esa vara pues no sabría que decir, para mi el clímax del álbum es “Abecedario”, y es el tema más sencillo y minimalista en términos de producción. La verdad es que estoy feliz de haber trabajado con Daniel, David y Alberto, talentosos y grandes cómplices y amigos.

S: Precisamente, en el caso de Alberto Cendra, quien produce el tema “Padre Nuestro”, ¿cómo se gestó su participación? 

SJ: Alberto y yo nos conocimos en Barcelona a través de la música y en un primer inicio la idea era trabajar el disco allá con él, trabajamos varios temas y fuimos filtrando, quedó “Padre Nuestro” que fue en la que mejor nos encontramos ambos, habían más conexiones para trabajar ese tema, luego por diferentes circunstancias yo tuve que regresar a Lima y ahí retome el trabajo con David.

S: Con las excepciones ya mencionadas, el disco ha contado con la producción general de David Acuña, quien también hizo lo propio con tu álbum debut. ¿Cuánto aporta él en la definición del sonido del disco? ¿Cómo es el método de trabajo que emplean?

SJ: Es excelente trabajar con David, es muy curioso, porque antes de trabajar juntos nunca habría pensado que pudiéramos tener tantas cosas en común. Para el primer disco le mandé un par de maquetas y él me mandó una propuesta. No funcionó en lo absoluto así que decidimos juntarnos, trabajar juntos, yo llevaba las maquetas y nos reuníamos 3 horas al día a producir. Este disco fue igual, fue una experiencia compartida en la que David aporto muchísimo, nos entendemos muy bien a nivel musical pero sobretodo yo diría a nivel emocional. Creo que nos hemos llegado a conocer mejor y a ser amigos a partir de este trabajo.

S: En “Abecedario” flirteas con el spoken word, los textos están como recitados. ¿Elegiste las palabras de este abecedario por su sonoridad o por que tienen para ti una connotación personal? 

SJ: “Abecedario” es un poema que habla sobre un universo infantil vinculado al mundo sexual en el contexto peruano y que termina en una masturbación mientras canto. No me queda claro ni siquiera aún si es una “canción”. Cada tema en el disco, como todo mi trabajo, en general, parten de mi experiencia y de mi necesidad vital, debo decir que no me considero música en el sentido más técnico, ni siquiera cantante, me considero en todo caso una creadora que trabaja con la música y lo visual como recursos, nunca compongo una canción pensando en el resultado, no soy ni siquiera muy entonada y desafino bastante, pero creo que para crear, la técnica puede incluso muchas veces ser un impedimento, un molde que se hace difícil de romper.

S: En “Rugido”, tu entonación adquiere un tono propio de la música vernacular andina. ¿Cómo es que llegas a incorporar ese feeling en tu imaginario personal? ¿Admiras a algún artista en esa vertiente?

SJ: Si, estuve escuchando muchos huaynos cuando estuve en Barcelona: Dúo Wayra, Martina Portocarrero, Dúo Retama, Pum pin ayacuchano… también estuve leyendo mucho sobre el periodo de violencia política en el Perú y su incidencia en Ayacucho. Viajé incluso a Ayacucho a realizar un proyecto visual sobre este tema. “Rugido” surgió a mi regreso a España de ese viaje, de una forma muy natural, sin buscar componer un huayno, fue influencia y admiración pura por la música y el entorno andino. También fue un poco para mí romper con la distancia construida que nos aleja constantemente de la cultura vernacular andina, haciéndonos pensar que nos es algo totalmente ajeno siendo limeños, cuando en verdad no lo es.

S: ¿De quien es la grabación de voz que se escucha en “Árbol”?

SJ: Es un sample que bajamos de Youtube, es un señor que esta leyendo el tiempo en un canal de televisión.

S: El deseo carnal y el erotismo están muy presentes en varias de tus letras, incluso parecen ubicarse como el núcleo temático del álbum. Esa sensación se acentúa por algunos de los loops de tu voz. En todo caso, ¿cual es a tu criterio el leit motiv detrás de tus nuevas canciones?

SJ: El deseo carnal y el erotismo están muy presentes en mi vida personal, en la de todos creo, lo reprimamos o no, lo mostremos o no. No sé si ese sea el leit motiv del disco, hay otros factores creo y tampoco sé si exista un leit motiv en el disco, creo que el resultado es más consecuencia de la confluencia de diferentes factores que tienen que ver con mi vida personal pero también con mi identidad como mujer, peruana, sudamericana, tratando de ubicarme en un contexto europeo y entender al mismo tiempo el contexto desde el cuál venía.

S: El minimalismo de tus temas es algo notorio. Tu voz (y los tratamientos sonoros a los que se la somete) viene a ser el elemento principal. ¿Que vocalistas, ya sean masculinos o femeninos, dirías que han influenciado tu forma de cantar? 

SJ: Ninguno mi forma de cantar, pero si muchos mi forma de sentir y ver el mundo, en particular para este disco estuve escuchando a Victor Jara, Violeta Parra, Los Prisioneros, Serú Giran, y música vernacular andina, estuve escuchando mucha música latinoamericana en realidad.

S: El diseño de la portada también ha corrido por tu cuenta. ¿Hay un significado detrás de las imágenes escogidas o estás fueron elegidas atendiendo a un criterio estético?

SJ: Si, las imágenes corresponden a un imaginario vinculado al fervor religioso, al dolor, a la culpa, al sexo, a la precariedad experimentada desde la infancia, a crecer en un contexto tan marcado por estos sentimientos religioso – coloniales, como el contexto peruano.

S: Tenemos entendido que estudiaste arquitectura. ¿Hay algún espacio en Lima (una calle, un bar, un edificio) que te haya inspirado en tu trabajo compositivo?

SJ: Seguramente muchos, pero ahora mismo que lo pienso, lo primero que me viene a la mente es el Superba, tomando café con baileys con Jon, mi chico, y bailando música del recuerdo que poníamos en la rockola.

S: Con este nuevo disco ya terminado y con su edición física ya lista ¿como lo evaluarías con respecto al anterior? ¿Has quedado satisfecha con el resultado? 

SJ: Ahora mismo no pienso en cambios, pienso en resultados y en los caminos que me va a llevar este disco a nivel de lo ‘performático’, en como va a ser la experiencia colectiva de tocarlo en vivo. Con respecto al anterior, creo que fueron dos momentos distintos y este disco ha representado un mayor reto para mi, ya que a nivel de estilos y de técnica cada canción requiere de mi algo distinto. Estoy feliz con el resultado de Abecedario y el de The Image Lovers, y me ha encantado poder transitar por caminos tan distintos acompañada de gente tan increíble.

Mas información sobre el disco en este enlace.

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