CARLA BOZULICH: El sonido como una puñalada

carla-artist-pic-2013Hace varios años Carla Bozulich me confesaba: “¿No es gracioso como puedo ser tan pequeña y miedosa algunas veces y aun seguir siendo una heroica máquina de matar?”. Es justamente este vaivén entre polos opuestos lo que hace especial a Carla y es, además, lo que ha caracterizado a su música desde siempre. Boy (Constellation, 2014) es su brillante último álbum y no escapa a este juego de contrastes. A veces tan claro y definido en su estructura como grotesco y amorfo en otras. La misma voz de Carla ha ganado en tantos matices que por momentos no tenemos la certeza de si ésta “viene del hondo cielo o surge del abismo”, como escribió el autor de Las Flores del Mal. Y al igual que un ángel caído, Carla Bozulich se nos presenta en sus discos altiva, portadora de luz y tinieblas al mismo tiempo (¿No era acaso Lucifer el ángel más bello y dador de claridad, según la tradición cristiana?), dispuesta a rebelarse ante cualquier forma de sujeción y autoridad –incluso la de ella misma-.

Entrevista: Rony Quiroz

Suburbia (S): Para este nuevo álbum has vuelvo a tu nombre de pila, además de hacerte cargo de prácticamente todo lo concerniente al mismo: composición, letras, has tocado casi todos los instrumentos, e inclusive diseñaste el arte. ¿Qué te llevó a dejar momentáneamente Evangelista (proyecto) y asumir el reto de ocuparte tanto del proceso creativo como de la producción del disco?

Carla Bozulich (CB): El nombre Evangelista es muy específico. Es una combinación del furioso, inteligente, algo brutal y humanitario movimiento de los Sandinistas de Nicaragua para derrocar las décadas de tiranía de Estados Unidos respaldadas por Somoza (del cual yo, en mi adolescencia, aprendí un poco por The Clash). Así que es una combinación de eso y de los horribles, odiosos y guerreros políticos cristianos contra los derechos civiles que tuvimos en Estados Unidos: Los Evangélicos fanáticos. No los Evangelistas, sino Evangélicos. Evangelista es una ofensa para ellos al mezclarlos con valientes rebeldes que lucharon contra un poder gigantesco y triunfaron al expulsarlo. Desafortunadamente, fuera de los EE.UU., suena como si dijera “Evangélico” como su traducción natural. En realidad, estoy TOMANDO su palabra porque es una buena palabra. Significa trabajar juntos y ayudar personas. Ha sido infectada y corrompida y para mí eso la hace más fuerte. Al igual que un hombre gay llamándose a sí mismo maricón le quita todo el poder a la persona que le está diciendo eso con odio. Es lo mismo país tras país. Pero el significado para mí es demasiado fuerte para abandonarlo. Estamos luchando contra el sexismo, racismo intenso, homofobia, clasismo, “capitalismo”, y en general cualquier concentración de poder. Es gracioso porque en EE.UU. todos saben que es un Evangélico (para bien o para mal) pero la gente no sabe a menudo qué es un Sandinista. Y luego tenemos el verdadero significado de Evangelismo: unir a la gente para hacer obras buenas y cuidar los unos de los otros. Con frecuencia, esto es una feroz batalla de amor y odio. El primer álbum de Evangelista era claramente para mí un llamado a mantenerme abierta sin vergüenza y diciendo “¡Ven y atrápame! ¡Ven y atrapa a mis amigos! Siempre habrá más de nosotros”. Quizás mi música no suena política, pero para mí llamar o incluso gritarle a la gente con mi corazón para abandonar la mediocridad es la cosa más fuerte que sé cómo hacer. Tenía dieciséis cuando salió “Holiday in Cambodia” y Minor Threat y Crass estaban de moda. Tuve a los maestros indicados, pero no escribo música abiertamente política muy bien.

El proyecto que tengo ahora, bajo mi propio nombre, simplemente no proviene de ese lugar. Estoy componiendo canciones con una motivación más aleatoria. Sin tanta intensidad o pena sobre la pérdida de muchos amigos jóvenes en nuestra “guerra” contra el SIDA, las drogas y el suicidio. Pero estas personas podrían haberme buscado para hacerme feliz. Y en estos días lo estoy.

S: Te has referido a Boy como un álbum “pop” y al oírlo, uno puede reconocer una estructura de canción pop, esto es, estrofa- coro- puente, pero se trata de una estructura a veces llevada al límite. La mezcla, la experimentación y esa sensación de estar pisando nuevos territorios, tan presente en otros discos tuyos, también lo está aquí. Es por esa razón que al leer tus declaraciones me preguntaba repetidamente ¿Qué es para ti un “álbum pop”?

CB: Solo puedo decir que a comparación de Sunn O))), Nusrat Fateh Ali Khan y Pauline Oliveros e incluso la mayoría del catálogo de Evangelista, estas son canciones pop. Sí, me gustan las canciones, pero escucho cosas más basadas en el “sonido” o estructuras que no son pop como Sunn O))) o los discos solistas de Okkyung Lee. Describo las cosas como las entiendo yo, no otras personas. Comparado a las cosas que escucho más a menudo, estas canciones son totalmente pop. Fin de la historia.

S: En la época de Evangelista (2006) comentabas que ya no deseabas esconder tu voz. A partir de aquel disco tu voz ha ocupado un lugar protagónico en tus grabaciones y has sabido dotarla de muchos más matices. Pero ahora que te has hecho cargo también de la mezcla del álbum y desde un punto de vista principalmente técnico ¿Qué nuevas posibilidades has descubierto en ella? ¿Qué lugar has deseado darle respecto a los demás instrumentos?

Siempre he estado al menos en la mitad de la producción de mis álbumes. Siempre he tratado de ser la primera voz en un ensamble de instrumentos. Cambiar eso es extraño. Mi respeto por el sonido que la voz no puede hacer es enorme. De hecho, la música instrumental es tan importante para que podamos dejar nuestra idea de “significado” a más interpretaciones, ¿no lo crees? ¿No todos piensan eso? Pero sí, estoy mejorando mi voz en este momento y la mejoraré incluso más para el próximo álbum. Es mi instrumento tal como Casper Brotzman tiene el suyo -voy a perder algunos fans- como sea. Quiero hacer más música pop. 

S: En lo que respecta al sonido de Boy hay detalles que llaman la atención desde el comienzo: por ejemplo, el peso y la notoriedad que se le ha dado a la percusión a lo largo del álbum. En ese sentido, ¿cuánto han aportado John Elchenseer y Andrea Belfi al acabado final del disco, y en qué forma lo hicieron?

CB: Andrea resultó ser una especie de “estrella” del álbum, especialmente en la forma en que lo mezclé. Él (Elchenseer) es tan creativo y nunca perdió su curiosidad sobre lo que estaba pasando. La conclusión es que es uno de los mejores bateristas que he conocido. Solo hay unos pocos de los que puedo decir eso. John Eichenseer es la luz que guía el álbum. Yo tomé crédito como productora, pero él hizo tantas cosas y puede tocar tantos instrumentos y la rompe en programación de computadoras. Bueno, supongo que “producción” es una buena palabra a veces, pero GUIA. Y me hizo reír bastante, lo cual cambió todo para mí al trabajar.

S: Canciones como “Drowned to the light” o aquellas líneas con las que cierras el álbum: “I’ve settled into a life of learning/ Wouldn’t it be fine, if at checkout time, I was doing what I’m doing right now”, me hacen recordar que tu trabajo siempre se ha caracterizado por el compromiso y la intensidad emocional. En estos términos, ¿cuán intenso sientes este nuevo disco en comparación con álbumes previos?

CB: En realidad, exceptuando “Drowned To The Light” creo que este es un trabajo de alegría. E incluso “Drowned To The Light” no es acerca de mi vida. Nunca en mi vida evadí el tema. Esa canción es para una mujer que abandona a sus bebés. Es la canción más triste del álbum. Pero la mujer de la historia no soy yo. Yo no estoy demente.

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S: Has pasado buena parte de tu vida en una camioneta, yendo de gira y viviendo en distintos lugares, lo cual es –como alguna vez dijiste- una situación rock and roll muy habitual. ¿Cuán gravitante ha sido el hecho de ir de un lugar a otro al momento de concebir este nuevo disco? Tengo entendido que viajaste mucho (Canadá, Italia, etc.) durante su elaboración.

CB: Mis escritos, música y otras cosas, nunca están alejados de la carretera. No comprendo la forma en que el tiempo y el espacio se mueven cuando no estoy viajando. Además, haré casi cualquier cosa para permanecer fuera de EE.UU. porque el modo en que es no es saludable para mí. No me malentiendas, lo amo más que a cualquier lugar, incluso los miles de kilómetros de tierra llana con solo maíz creciendo por fuera de las ventanas cuando vuelas en la camioneta. Todos dicen que odian recorrer las Grandes llanuras. Yo no, yo lo amo. Pero no puedo lidiar con EE.UU. en la última década. Las tiendas se hacen más grandes, los republicanos se hacen más fuertes, la gente no sabe que no hay 15 tipos de sal y papel higiénico cuando dejas los Estados. Les choca cuando les cuentas que casi nadie se pone de pie al tomar un baño o que no secan la ropa en una máquina. Es obvio, aunque: lo más importante es que pierdo mucho dinero ahí cuando voy de gira, incluso si estoy de acuerdo con el trato y los precios para adolescentes. No soy una chica joven y sexy y tampoco soy famosa. Eso no es bueno para una mujer que puede arrancarte el rostro con el sonido de su bostezo. Se ha vuelto un problema, en general, en realidad. Hay algunas personas en su adolescencia y sus 20s encontrándome nuevamente. Es más probable que aquellos amantes de la música estén involucrados en lo que yo hago si logran pasar mi edad. De otro modo…. Odio decirlo… Pero muchas personas abandonan la música y el arte a medida que pasan los 30, inician familias, carreras serias, facebookean intensamente…. jajaja. ¡Hey! Incluso a tu hijo le gustará T. Rex. No te vuelvas muy “adulto” para la música.

S: Hacia fines del 2013, durante una entrevista radial que te hicieron en España, te escuché hablar sobre tu trabajo como productora. Cuéntanos algo sobre esta faceta, ¿cómo se inició? ¿con qué artistas has trabajado ya?

CB: El mejor álbum que he producido es para una banda italiana llamada Blue Willa. Son tan buenos que no puedo decir que yo haya hecho mucho, pero los alenté a volver sus canciones más pop y noisy, y además trabajé muy duro en el sonido de los instrumentos para hacerlos gruesos, pero con Crystal Space.

S: Personalmente siempre te he imaginado en una “road movie” o como un personaje de Stone Junction. Tú y tu música calzarían perfectos en una novela como ésa, llena de “magos y forajidos”, de personas en aprendizaje constante y reticentes a quedarse en un solo lugar. Al igual como sucede con Jim Dodge y sus libros, creo que tu trabajo supera lo estrictamente “artístico” para convertirse, digamos, antes que nada en un proyecto vital.

CB: Estoy en una residencia en Francia en una hermosa y pequeña villa, en un edificio del siglo 15 en la orilla del río Sena. Tengo aquí todo lo que necesito para trabajar por entre 2 horas, pero te juro, no les agrado a los otros artistas y no me invitan cuando se escabullen a una fiesta o cuando cogen un taxi para ir al restaurante más cercano -alrededor de 8 kilómetros. Quizás es porque, a menudo, me obsesiono con la muerte y el asesinato y tipos extremos de amor y honor, orgullo, respeto, comunicación, admisión orgullosa de que todos somos asesinos que solo luchan contra el impulso de amar con tanta fuerza que el pequeño cachorro muere en nuestras manos desesperadamente adoradas. De todos modos, estoy aquí para escribir, así que a la mierda.

S: Hace algunos años me comentaste que trabajabas en un par de libros (uno sobre una niña cuya vida era muy principesca y otro basado en una serie de caballos que tú misma habías dibujado – de éste último no te expresabas muy bien que digamos). ¿Le has dado mayor continuidad a esa faceta no musical?

CB: Bueno, la cubierta de Boy es uno de esos caballos. Te daré otro con el texto y el caballo. La novela es para más adelante.

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S: La portada, con sus colores encendidos y el contraste con el fondo oscuro, conecta muy bien con el ambiente del álbum. Dime, respecto a estos dibujos de caballos ¿Desde cuándo vienes dibujándolos?

CB: Los dibujé durante un período en que estaba demasiado enferma para viajar. Me sentía inútil, así que empecé ese proyecto. Fue genial ver quiénes serían. Te enviaré otro caballo de lo que parece ser una idea para un poster de Evangelista.

S: Cuando meses atrás se publicó Boy y prácticamente a la par se filtraban avances del nuevo álbum de Swans, pensar en una posible gira entre ambos proyectos era algo soñado por cualquier amante del sonido de alta intensidad, del desborde de energía en directo. Y bueno, en setiembre abrirás varias de sus presentaciones en Norte América. ¿Alguna sensación especial por esos conciertos? Por su parte, Michael Gira solo ha tenido palabras de halago para tu trabajo.

CB: Michael Gira es la persona, además de Elliott Smith, que más me ha sugerido que me enfoque 100% en mi voz. Tal vez eso evolucione en una colaboración donde él me ayude a hacerlo! En cuanto a estos conciertos habrá una banda de tres instrumentos tocando canciones, algo muy difícil para mí. Espero que salga bien. John Eichenseer es un monstruo del sonido y de la humildad. Lisa Gamble es una multi-instrumentista que colabora conmigo muy seguido con mucha diversión y fuerza. Espero que la rompamos.

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